Llevo mucho tiempo pensando (porque a veces lo hago) en esta situación. La he analizado al derecho y al revés, ya no estoy en la fase de negación, pero tampoco es que me guste mucho la idea. Ni me decido por un sí y tampoco por un no. Me he preguntado qué siento. O si siento algo. En si es tiempo, en los pros y los contras.
Llevo así un buen tiempo Y hoy mientras lavaba los trastes me llego a la cabeza la respuesta:
Si en verdad lo quisiera, no llevaría cuestionándomelo tanto tiempo, en realidad, ni siquiera lo cuestionaría, lo haría y ya.
No, no lo quiero.
Santo remedio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario